La presión ocular, o intraocular (PIO), es la fuerza que hace el líquido dentro del ojo. Se mide con la tonometría. Una presión alta aumenta el riesgo de glaucoma, pero no basta para diagnosticarlo.
¿Para qué sirve?
- Detectar presión alta en el ojo (hipertensión ocular), que no suele dar síntomas.
- Ver si las gotas o el tratamiento del glaucoma están funcionando.
- Chequeos si tienes más de 40 años, diabetes o familiares con glaucoma.
- Vigilar la presión si usas corticoides (como la cortisona) por mucho tiempo.
¿Cómo es el examen?
-
Paso 1: Gotas, si hacen falta
Según el método, te ponen gotas que adormecen el ojo. Con el soplo de aire no hacen falta.
-
Paso 2: Apoyas el mentón
Miras al frente. El aparato toca suavemente tu ojo o envía un soplo de aire.
-
Paso 3: Se mide cada ojo
La medición se repite en el otro ojo. Tu oftalmólogo compara el valor con tus otros estudios.
¿Cómo prepararme?
- Si usas lentes de contacto, quítatelos antes del examen.
- Trae la lista de gotas y medicinas que usas, incluidos los corticoides.
- Si te ponen gotas, no te frotes los ojos hasta que pase el adormecimiento.
Preguntas frecuentes
Si mi presión es normal, ¿puedo tener glaucoma?
Sí. Hay un tipo de glaucoma que ocurre con presión normal, y lo que es normal para una persona puede ser alto para otra. Por eso también se revisan el nervio óptico y el campo visual.
¿Por qué importa el grosor de la córnea?
Porque cambia la lectura. Una córnea gruesa puede dar una presión más alta que la real, y una delgada, más baja. La paquimetría mide ese grosor y ayuda a interpretarla.