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Paciente durante una tomografía OCT de nervio óptico

Guía para pacientes

Glaucoma: lo que debes saber

El glaucoma daña el nervio óptico. En general avanza lento y, al inicio, sin síntomas.

La mitad

de las personas con glaucoma no sabe que lo tiene.

Fuente: Instituto Nacional del Ojo de EE. UU.

¿Qué es el glaucoma?

Es un grupo de enfermedades que dañan el nervio óptico, el que lleva las imágenes del ojo al cerebro. Sin tratamiento, puede causar ceguera. Suele relacionarse con una presión alta dentro del ojo, pero no siempre.

La visión perdida no vuelve, pero el tratamiento puede frenar su avance. Por eso es clave detectarlo a tiempo.

Tipos de glaucoma

Dentro del ojo circula un líquido que sale por una zona llamada ángulo.

  • Ángulo abierto: el más frecuente. El líquido sale con dificultad. Avanza lento y sin síntomas al inicio.
  • Ángulo cerrado: el iris (la parte de color del ojo) tapa esa salida. Puede avanzar sin síntomas o dar una crisis de golpe: dolor fuerte en el ojo, ojo rojo, visión borrosa, halos alrededor de las luces, dolor de cabeza o náuseas. Si pasa, acude de inmediato a un oftalmólogo o a emergencias.
  • Tensión normal: una forma de ángulo abierto en la que el nervio se daña aunque la presión del ojo esté en rango normal.
  • Secundario: lo causa otro problema, como una inflamación del ojo, un golpe, la diabetes o ciertos medicamentos.
  • Congénito o infantil: aparece al nacer o en la niñez. Puede dar ojos nublados o más grandes de lo normal, lagrimeo y molestia con la luz.

¿Quién tiene más riesgo?

Cualquier persona puede tener glaucoma. Tener alguno de estos factores no significa que lo tendrás, pero sí conviene revisarte más seguido.

  • Tener más de 40 años; el riesgo sube con la edad.
  • Tener padres o hermanos con glaucoma.
  • Tener ascendencia latina, africana o asiática.
  • Tener presión alta dentro del ojo.
  • Tener miopía o hipermetropía.
  • Tener la córnea delgada o haber tenido un golpe en el ojo.
  • Usar corticoides (como la cortisona) por mucho tiempo, en gotas, pastillas, inhaladores o cremas.
  • Tener diabetes, presión arterial alta, migraña o mala circulación.

Revísate a tiempo

Si tienes más de 40 años o familiares con glaucoma, una evaluación a tiempo marca la diferencia.

Preguntas frecuentes

Veo bien, ¿igual puedo tener glaucoma?

Sí. Suele afectar primero la visión de los lados, tan despacio que no se nota hasta que el daño es grande. Revísate aunque veas bien, sobre todo si tienes factores de riesgo.

¿El glaucoma tiene cura?

No, y la visión perdida no se recupera. Pero el tratamiento (gotas, láser o cirugía, según el tipo) baja la presión del ojo y puede frenar su avance, si lo sigues como te indican.

¿Mis hijos o hermanos deben revisarse?

Sí, porque su riesgo es mayor. Conviene un examen completo con un oftalmólogo, aunque no tengan síntomas.

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