Son lentes de contacto rígidos y grandes. Se apoyan en la parte blanca del ojo, sin tocar la córnea (el frente transparente del ojo). Debajo queda líquido que la hidrata, y su superficie lisa mejora la visión.
¿Para qué sirve?
- Queratocono: la córnea se adelgaza y toma forma de cono.
- Córnea irregular después de un trasplante o una cirugía refractiva.
- Ojo seco severo u otras enfermedades de la superficie del ojo.
- Cicatrices en la córnea que afectan la visión.
- Graduaciones altas que otros lentes no corrigen bien.
¿Cómo es el proceso?
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Paso 1: Evaluación inicial
El especialista revisa tu córnea y tu graduación. Puede apoyarse en un mapa de la córnea, como el Pentacam.
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Paso 2: Lente de prueba
Te colocamos un lente de prueba lleno de solución salina sin preservantes y revisamos cómo se apoya en tu ojo.
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Paso 3: Tu lente a medida
Pedimos tu lente personalizado. Al recibirlo, te enseñamos a colocarlo, retirarlo y limpiarlo.
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Paso 4: Controles y ajustes
En los controles revisamos tu visión y tu comodidad, y ajustamos el lente si hace falta.
¿Cómo prepararme?
- Trae tus lentes actuales, sus recetas y estudios previos de tu córnea, si tienes.
- Si usas lentes de contacto rígidos, pregúntanos si debes suspenderlos antes de la cita.
- En casa, lávate las manos antes de tocarlos; nunca uses agua de la llave ni saliva.
Preguntas frecuentes
¿Los lentes esclerales curan el queratocono?
No. Mejoran la visión mientras los usas, pero no detienen ni revierten la enfermedad. El oftalmólogo vigila el queratocono y decide si necesitas otro tratamiento.
¿Cuántas horas al día puedo usarlos?
Al inicio, algunas personas los toleran solo unas horas y luego aumentan poco a poco. Muchas llegan a 10 horas o más al día. Sigue el horario que te indique tu especialista.
¿Qué hago si me molestan o tengo el ojo rojo?
Retíralos y comunícate con tu especialista. Ojo rojo, dolor, visión borrosa o sensibilidad a la luz son señales para consultar pronto, antes de volver a usarlos.